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Henry Kamen,
Imperio: la forja de España como potencia mundial. Aguilar, Madrid 2003
Obra de Henry Kamen en la que afirma que lo que históricamente se denomina como «
Imperio español» fue obra no de España (a la que considera inexistente entonces) sino en realidad de muy diversas «nacionalidades»: italianos, judíos, catalanes, aztecas, filipinos, &c. La tesis de esta obra, por otro lado muy documentada (es producto de treinta años de trabajo, según confesión del propio autor), reside en los deficientes conceptos que Kamen maneja sobre el
Imperio y la
nación, de tal modo que proyecta sobre la realidad histórica del Imperio español conceptos de modo anacrónico. Así, ve el
nacionalismo fraccionario ya en el siglo XVI, suponiendo erróneamente que los reinos medievales y modernos que formaban España son el origen de las autonomías de la
Constitución de 1978, y pretende afirmar que, al no haber
nación política española hasta el siglo XIX, no existía España como Estado, ignorando que si los
Reyes de España se denominaban como tales era porque ya existía una realidad estatal previa bajo esa denominación. El argumento para descalificar semejantes tesis es tan peregrino como los anteriores: fueron dinastías «extranjeras» [sic] quienes ocuparon el trono español,
Austrias y
Borbones, concretamente. Tiene al menos el mérito de señalar que el Imperio no se acaba con el cambio de dinastía en España, sino que prosigue al menos hasta el Tratado de París de 1763, en el que
Carlos III reclama su derecho al imperio frente al conflicto entre Inglaterra y Francia, en el que la segunda potencia intentaba involucrar a España en virtud de los pactos de familia acordados por los Borbones.
| «Gran parte de nuestra concepción del pasado está impregnada de mitos y, como sucede con aquellos de entre nosotros que todavía se aferran a la idea de que la Tierra es plana, no hay motivo para que no se nos permita cultivarlos si son inofensivos [sic]. La historia del imperio de España, no obstante, no es inocua. Para los españoles de hoy el pasado no es un territorio lejano, es una parte íntima de la polémica que conforma su presente y continúa desempeñando un papel central en sus aspiraciones políticas y culturales.» (pág. 11)
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